sábado, noviembre 04, 2006

Lapsus Mensus

En uno de esos extraños lapsos que suelen ocurrir cuando se contempla por periodos prolongados una mota de polvo o alguna que otra mancha voladora se me ocurrió pensar en la posibilidad de vivir en una de esas comunas hippies; no una comuna hippie de verdad como son en la vida real, sino en una de esas comunas hippies que salen en la tele, y más claramente en una de esas donde todos son muy graciosos y tienen una afición extraña a parecer drogados aún cuando sólo hayan comido un rico desayuno de huevos con frijoles y leche de vaca, recién sacada de la ubre, desde que comenzó el día.

Imagínenme a mi, Alfrodo, con pelo largo, barba a medio rasurar, ropa extraña y con colores discordantes caminando felizmente por una bella pradera verde con la mirada perdida en el infinito. Bueno, en realidad eso es lo que verían cualquier día si se dedican a mirarme caminar, todo excepto por lo de la pradera verde, que normalmente es una calle llena de baches o la escuela de física. El caso es que voy caminando por esa verde pradera para después toparme con alguno o alguna de mis compañer@s de comuna con uno de esos nombres graciosos como: Destino Verde, Toro Sentado, Burro Feliz o Topanga.
De seguro todas las personas que vivimos en ese lugar deberíamos tener nombres por el estilo, eso para abrazar nuestra escencia natural... o lo que sea que hagan en las comunas. Lo que no podría faltar sería una de esas escenas donde me pongo bien choro y ese mismo día tengo que hacer algo importante como firmar un tratado para que los pobres patitos del lago de la comuna tengan bajo su propiedad el lago o algo igualmente ridículo; el caso es que de segurito todo apunta al desastre pero por puro azar resulta que el señor de traje que lleva el papel para que yo lo firme (y lo tiene que llevar ahi, si no no podría convivir con Destino Verde, Toro Sentado, el buen Burro Feliz y Topanga) tiene un muy buen sentido del humor y nos perdona a la bola de hippies por ser tan hippies y decide irse a pasar un fin de semana con su familia para que le enseñemos como ponerse bien choro sin que nadie lo note.

Ahora los patitos tienen a su nombre el lago de la comúna, tenemos un sujeto de traje que va ocacionalmente a visitarnos y su hija de seguro tiene un amorío hippie orgiástico con Burro Felíz, y siempre que el buen Alfrodo pretende darse un baño en el lago le tiene que pdeir permiso a los hermanos patos para usar sus aguas. Las posibilidades parecen infinitas, digo, cuando uno sólo tiene la opción de andar choro, platicar con Topanga o ver al buen Burro Feliz darse un baño en el lago de los patitos con la hija del apretado de traje las cosas pueden siempre ponerse mejor si metes uno que otro individuo discordante con esa vida mundana y bestial... No digo que la vida de los hippies sea mundana y bestial, es solo que en ese mundito ficticio de hippies graciosos tiene que ser asi para que las cosas tengan un poco de sentido.

Total, lo anterior va dirigido a todas las personas que querían que escribiera algo en mi blog. Espero poder escribir algo después respecto a la comuna hippie que llamaremos por el momento:

"Patito's workshop of happy and wicked dreams"

Saludos.