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lunes, agosto 23, 2010

La joya de México: Guanajuato.

Como crisol del conservadurismo mexicano, Guanajuato se alza como uno de los estados que han desatado controversia estas últimas semanas en el paísd. No hace mucho tomó relevancia la noticia de 6 mujeres indígenas que fueron encarceladas acusadas del delito de "homicidio en razón de parentesco" como le llama el gobierno de ese estado al aborto. Hace unos años, en todo el país, creo que por allá del 2003 más o menos, comenzó una ola donde los gobiernos estatales de unas 15 entidades federativas tomaron medidas para castigar el aborto con cárcel. La idea es que los fetitos tienen calidad de personas desde el momento de la concepción haciendo posible castigar con carcel a las mujeres y personal médico que participe en un aborto. Por lo menos así es como funciona en Sonora según recuerdo.

No queda mucho que decir a estas alturas. Las organizaciones "profeto" ya han salido a las calles a manifestarse, las organizaciones a favor de los derechos de la mujer también; y yo con una computadora cuyo teclado decidió dejar de escribir la letra R llego tarde. Hermoso.

Las denuncias a la administración del estado se vienen haciendo desde hace tiempo. Vamos, las denuncias a los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) se han estado haciendo desde antes que Fox entrara a la presidencia...

Por mi parte me sumo a la ola de denuncias que han venido haciéndose desde hace rato. Tomaré mi bandera de arcoiris y saldré a hacer lo mismo que hago todos los dias: Denunciar los abusos del machismo y el patriarcado salidos de todas esas personas que tienen privilegios y no se dan cuenta de ello.

Deseenme suerte, que esto no parece ir muy bien.

Saludos.

lunes, julio 19, 2010

Otra del género...

Ya es el segundo video bonito que publico acá gracias a Mabo. Espero que le guste y le sirva a alguien más.

Gender Identity Project Subtitulado from Sebs Trivino on Vimeo.

Saludos.

jueves, julio 15, 2010

El porqué me caso en Argentina.

Después de casi 15 horas de sesión, el senado de Argentina aprobó la ley que concede el derecho a matrimonio a la comunidad LGBTA. La aprobación convierte a Argentina en el primer país de América Latina en aprobarlo y el segundo, después de Canadá, en el continente (Curioso que son los extremos de América)... ¿Groelandia es parte de América? Nunca había pensado eso.




Y aunque la medida es, en efecto, un paso gigantesco en materia de Derechos Humanos, a mi solo me hace reflexionar en lo mucho que falta para poder alcanzar una verdadera igualdad en mi país y en el mundo, como lo muestra el mapa que presento acá.
La sesión tuvo discursos que me gustaría ver en México por su calidad argumentativa y lógica; y otros que presentaban argumentos [cuasi]imbéciles de carácter sémantico únicamente y que hacían uso de la retórica política para disfrazar la posición de quien articulaba frases como "Aquí tengo 100,000 firmas que se oponen a la medida" (las cifras pueden variar); otras como "La palabra matrimonio tiene raíz latina que habla de la cualidad de madre, así que si no procrean no puede llamársele así" (que la he leído en múltiples ocasiones); frases como las anteriores y otras tantas que simplemente podían ser catalogadas en números negativos en una escala lógica (donde lo positivo es más lógico y el cero es el argumento del "porque sí") me hacen pensar de la gran labor que se tiene que hacer para convencer a la gente de lo faláz de esas y otras muchísimas ideas que pueblan la cabeza del colectivo de la gente.

Al final de la votación y durante los comentarios finales lució, por su llanto y evidente consternación debido al estrés y arduo trabajo (para que no se aprobara la ley de matrimonio, cabe mencionar), la Senadora Liliana T. Negre de Alonso. Quien, al enfrentarse a acusaciones de proponer ideas totalitarias con la ley de "Unión Civil" (que ERA una propuesta de régimen totalitario o, en el mejor de los casos, quasi-totalitario), se intentó defender vehementemente. El resultado fué una cara que, de haber puesto atención para capturarla, era la de alguien que acababa de ser condenada al infierno (cosa muy probable dada su posición y contactos eclesiásticos). Como no tengo material gráfico del momento en cuestión, les presento una dramatización que me tomé la libertad de hacer:
y es que es posible imaginar el tipo de conversaciones que pudo haber tenido con los altos mandos del clero argentino:

—Hija mía, debés hacer que la ley no pase. A Dios no le gustan los homosexuales... Ni las mujeres que no hacen como Él dice. ¿Sabés cuál es el destino que tiene preparado para esa gente?
—Sí, Padre.
—Bien, porque ésta es una movida del Diablo, y hay que apoyar la Guerra de Dios contra el pecado.
O por lo menos algo muy parecido. Se atreven a decir cualquier cosa con tal de avanzar sus agendas medievales; incluso invocaban a la ciencia con suspuestos "estudios científicos" que apoyaban su frase de "¿Alguien quiere pensar en los niños?".

Por otro lado, en la plaza frente al congreso, se sentía un ambiente de tensa espectativa durante los instantes que duró la votación que pronto se disolvió en un mar de abrazos, besos, lágrimas de felicidad y cánticos paganos (por lo menos en mi cabeza y en esta narración) de la comunidad que ahí estaba. Muy bonito, en verdad, muy bonito.

Me siento muy orgulloso que, por fin, podamos ver estos cambios en América Latina y me siento feliz por las miles y millones (espero) de personas argentinas que se podrán casar de aquí en adelante de forma igualitaria.

No creo en el matrimonio, pero si me casaba hoy, lo hacía en Argentina.

EDICIÓN: Sabía que era cuestión de tiempo para que apareciera una foto de Negre de Alonso mientras imagina que se va al "lugar especial" por no lograr avanzar la agenda de la iglesia. Mabo me pasó una imágen donde aparece la carita homofóbica con lagrimitas. Por "error" dupliqué la imágen, así que les pido "disculpas" por el doblete. ¿Pueden ver la diferencia entre las dos?

Yo no.


Saludos.

martes, marzo 25, 2008

Volviendo días atrás...

Hace unos cinco años atrás, cuando entré a la universidad, me acerqué a una colectiva de jóvenes feministas. En el tiempo que estuve participando, que no fue mucho, aprendí muchísimas cosas acerca de la sexualidad y de los derechos universales de las personas.

Por ejemplo: Procuro siempre hablar en género neutro cuando me dirigo a un grupo de personas. Es un detallito, pero por algo se comienza.

Bueno, la cosa es que hoy me dedicaré a presentar en el blog la Cartilla por los derechos sexuales de las y los jóvenes. que hace tiempo conseguí en papel. La verdad más que nada es para reafirmar algunas cuantas ideas que no quiero olvidar, y además por que es algo que ya hicieron en otro lado y me da un poco de pereza sin contar que casi no me conviene gastar tiempo en cosas como éstas.

Bueno, aqui les va:

1.- Derecho a decidir de forma libre sobre mi cuerpo y mi sexualidad


Existen diversas formas de vivir la sexualidad. Tengo derecho a que se respeten las decisiones que tomo sobre mi cuerpo y mi sexualidad. Soy responsable de mis decisiones y actos.
Nadie debe presionar, condicionar, ni imponer sus valores particulares sobre la forma en que decido vivir mi sexualidad.



2.- Derecho a ejercer y disfrutar plenamente mi vida sexual

El disfrute pleno de mi sexualidad es fundamental para mi salud y bienestar físico, mental y social.
Tengo derecho a vivir cualquier experiencia o expresión sexual o erótica que yo elija, siempre que sea lícita, como práctica de una vida emocional y sexual plena y saludable.
Nadie puede presionarme, discriminarme, inducirme al remordimiento o castigarme por ejercer o no actividades relacionadas con el disfrute de mi cuerpo y de mi vida sexual.

3.- Derecho a manifestar públicamente mis afectos

Las expresiones públicas de afecto promueven una cultura armónica afectiva y de respeto a la diversidad sexual.
Tengo derecho a ejercer mis libertades individuales de expresión, manifestación, reunión e identidad sexual y cultural, independientemente de cualquier prejuicio.
Puedo expresar mis ideas y afectos sin que por ello nadie me discrimine, coarte, cuestione, chantajee, lastime, amenace o agreda verbal o físicamente.


4.- Derecho a decidir con quién compartir mi vida y mi sexualidad

Existen varios tipos de familias, uniones y convivencia social.
Tengo derecho a decidir libremente con quién compartir mi vida, mi sexualidad, mis emociones y afectos.
Ninguna de mis garantías individuales debe ser limitada por esta decisión.
Nadie debe obligarme a contraer matrimonio o a compartir con quien yo no quiera mi vida y mi sexualidad.

5.- Derecho al respeto de mi intimidad y mi vida privada

Mi cuerpo, mis espacios, mis pertenencias y la forma de relacionarme con las y los demás son parte de mi identidad y privacía.
Tengo derecho al respeto de mis espacios privados y a la confidencialidad en todos los ámbitos de mi vida, incluyendo la sexual.
Sin mi consentimiento, ninguna persona debe difundir información sobre los aspectos sexuales de mi vida.



6.- Derechos a vivir libre de violencia sexual

Cualquier forma de violencia hacia mi persona afecta el disfrute pleno de mi sexualidad.
Tengo derecho a la libertad, a la seguridad jurídica y a la integridad física y psicológica.
Ninguna persona debe abusar, acosar, hostigar o explotarme sexualmente. El estado debe garantizarme el no ser torturad@, ni sometid@ al maltrato físico, psicológico, abuso o explotación sexual.


7.- Derecho a la libertad reproductiva

Las decisiones sobre mi vida reproductiva forman parte del ejercicio y goce de mi sexualidad.
Como mujer u hombre joven tengo derecho a decidir, de acuerdo con mis deseos y necesidades, tener o no hijos, cuántos, cuándo y con quién.
El Estado debe respetar y apoyar mis decisiones sobre mi vida reproductiva, brindándome la información y los servicios de salud que requiero, haciendo efectivo mi derecho a la confidencialidad.



8.- Derecho a la igualdad de oportunidades y a la equidad

Las mujeres y los hombres jóvenes, aunque diferentes, somos iguales ante la ley.
Como joven, tengo derecho a un trato digno y equitativo y a gozar de las mismas oportunidades de desarrollo personal integral.
Nadie, bajo ninguna circunstancia, debe limitar, condicionar o restringir el pleno goce de todos mis derechos individuales, colectivos y sociales.



9.- Derecho a vivir libre de toda discriminación

L@s jóvenes somos diversos y, por tanto, tenemos diferentes formas de expresar nuestras identidades.
Tengo derecho a que no se me discrimine por mi edad, género, sexo, preferencia, estado de salud, religión, origen étnico, forma de vestir, apariencia física o por cualquier otra condición personal. Cualquier acto discriminatorio atenta contra mi dignidad humana.
El Estado debe garantizarme la protección contra cualquier forma de discriminación.


10.- Derecho a la información completa, científica y laica sobre la sexualidad

Para decidir libremente sobre mi vida sexual necesito información.
Tengo derecho a recibir información veraz, no manipulada o sesgada. Los temas relativos a la información sobre sexualidad deben incluir todos los componentes de ésta: el género, el erotismo, los vínculos afectivos, la reproducción y la diversidad.
El Estado debe brindar información laica y científica de manera continua de acuerdo con las necesidades particulares de l@s jóvenes.

11.- Derecho a la educación sexual

La educación sexual es necesaria para el bienestar físico, mental y social, y para el desarrollo humano, de ahí su importancia para l@s jóvenes.
Tengo derecho a una educación sexual sin prejuicios que fomente la toma de decisiones libre e informada, la cultura de respeto a la dignidad humana, la igualdad de oportunidades y la equidad.
Los contenidos sobre sexualidad en los programas educativos del Estado deben ser laicos y científicos, estar adecuados a las diferentes etapas de la juventud y contribuir a fomentar el respeto a la dignidad de l@s jóvenes.


12.- Derecho a los servicios de salud sexual y a la salud reproductiva

La salud es el estado de bienestar físico, mental y social de las personas.
Tengo derecho a recibir los servicios de salud sexual gratuitos, oportunos, confidenciales y de calidad.
El personal de los servicios de salud pública no debe negarme información o atención bajo ninguna condición y éstos no deben ser sometidos a ningún prejuicio.


13.- Derecho a la participación en las políticas públicas sobre sexualidad

Como joven puedo tener acceso a cualquier iniciativa, plan o programa público que involucre mis derechos sexuales y a emitir mi opinión sobre los mismos.
Tengo derechos a participar en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas sobre sexualidad, salud sexual y reproductiva; a solicitar a las autoridades gubernamentales y a las instituciones públicas que construyan y promuevan los espacios y canales necesarios para mi participación; así como a asociarme con otr@s jóvenes para dialogar, crear y proponer acciones propositivas para el diseño e implementación de políticas públicas que contribuyan a mi salud y bienestar.
Ninguna autoridad o servidor público debe negar o limitarme, de manera injustificada, la información o participación referente a las políticas públicas sobre sexualidad.


13 artículos que presentan de manera clara y consisa muchas de las cosas que pienso.

Saludillos.